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Bailando para vivir… lo que me gusta de la danza

Despertar, alistarse para ir a las respectivas actividades, y entonces ahí empieza la rutina diaria, cada minuto avanza y en ocasiones las acciones nos llevan de una a otra sin apreciar momentos tan sencillos como servir una taza de café o despedirte de algún ser querido. Y es que la sociedad vive tan acelerada, que en ocasiones no te das cuenta de la persona que tienes a tu lado y la historia que puede tener para compartir.

Pero entonces pocos son los afortunados que tienen un momento durante su día para poner una pausa, y dejarse llevar por aquella música que hace conexión con tu cuerpo, y entonces ahí es donde la magia surge, donde la conexión ocurre.

La danza, cualquiera que sea el género, aparte de todos los beneficios que brinda a la salud y lo que aporta a la cultura dentro de una sociedad, es una actividad, como lo son otras artes, un espacio de libertad absoluta, y es que ese instante, a pesar de todo lo que conlleva nuestra rutina diaria, estrés o demás problemas, nos permite expresarnos cuando las palabras en ocasiones ya no son suficientes.

Cualquier tipo de expresión artística es algo que complementa al ser humano, sin embargo, aún hace falta más apoyo en toda la sociedad y que la danza llegue y le de esta oportunidad de libertad y expresar a muchas personas.

En lo personal, no puedo concebir mi vida sin danzar. Sencillamente me defino como una amante de la danza en toda la extensión de la palabra, especialmente del arte del flamenco. Desde pequeña me gustaba bailar, y continué bailando hasta que encontré lo que me apasionaba y estoy muy satisfecha de lo que he logrado en la vida, es un sueño que cumplí. Al imaginar mi vejez me veo disfrutando haciendo lo que me hace feliz.

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Carta a mi YO futura

Querida Melody: te escribo desde la comodidad de tu habitación en la casa de tus padres. Hoy es un día nublado, de esos que te gustan para tomar café mirando por tú ventana.

Todo lo que te quisiera decir está cargado de palabras como “Espero que”, “Deseo que”; pero no debería de ponerte esas expectativas.

Quisiera verte leer esta carta con una gran sonrisa en tu boca. Escuchando música y con tus ojos bien abiertos. Quiero que me leas con curiosidad, cómo cuando admiras el cielo estrellado en aquellas noches despejadas que tanto te fascinan.

En estos momentos, quisiera que te encuentres feliz. Sé que no ha sido un camino fácil por recorrer, entiendo y comprendo tus dudas y obstáculos que miras enfrente. Sólo me queda decirte que NO TENGAS MIEDO. Enfrenta tus temores y mira la vida pasar.

Léeme.

Toma aquel libro que tanto te gusta, el libro que escribiste con la ayuda de tu mejor amiga. Admíralo, huélelo, dime cómo es, dime que te gusta, que disfrutaste escribirlo… fue tú primer amor.

Quiero que me digas que estás enamorada de tu reflejo, que continúas amándote y cuidando de tu cuerpo y alma.

Dime que has seguido bailando. Quiero que ese álbum de fotos este lleno de recuerdos en los escenarios. Qué sigues sintiendo mariposas en el estómago de nervios y emoción. Dime que bailas con el mismo sentimiento, que aprovechas cada momento para aprender y amar lo que te apasiona.

Cuéntame cómo esta tú familia. Espero que ante todo, estén bien. Ojalá hayan continuado viajando, conociendo y admirando paisajes.

¿Qué estás escuchando ahora? Tus gustos musicales varían con cada momento de tu vida. Eres buena para reconocer una pieza excepcional.

Dime cuáles son los mejores lugares que has conocido. Cuéntame de los sueños que te faltan, dime para cuándo son. ¿Has viajado sola? ¿Ya nadaste con tiburones? ¿Fuiste voluntaria en alguna reserva natural?

Cuéntame de aquel amor, cuéntame sus historias. Háblame de lo que has aprendido y de aquello que has perdido. Dime si conservas a los verdaderos amigos.

Dime que tuviste reencuentros. Dime que confiaste, que confías y que cada reto ha sido “la oportunidad de la vida”. Dime que eres feliz, dime que todos son felices.

Descríbeme la casa que tanto quieres en el bosque, sé que has vivido en ella y admiras desde tu ventana las estrellas o te la pasas leyendo en aquella biblioteca enorme.

Dime que das tu mejor versión y que el saldo de remordimientos está en ceros. Dime que no tienes deudas y que tienes un andar ligero.

Dime que tus pisadas no contaminan. Dime que de nada dependes, que a nadie has lastimado ni ofendido, que cometes errores con valentía, que prácticas el presente. Dime que duermes por las noches. Dime que lo has logrado todo, todo. Dime que no te arrepientes de nada, de nada pero sobre todo, dime que ya no le tienes miedo a la muerte.

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Trabajando de “Freelance”

Cuando concluí mi carrera, pensaba que todo saldría a lo planeado. Tendría un trabajo estable, subiría de puesto, ganaría más dinero, tendría vacaciones, viajaría y me compraría un carro. ¡OH ERROR! Mi primer trabajo de diseñadora gráfica no fue como lo esperaba. Apenas ganaba la miserable cantidad de $7,500.00 pesos al mes, en un horario de 9 a 18hrs y una hora de comida. ¿Realmente valía la pena? Sólo duré seis meses y decidí renunciar.

A los pocos meses de renunciar, me buscaron de una revista sobre política aquí en la Ciudad de México. El trabajo era freelance, haciendo solamente las portadas de la revista cada semana. El pago… ¡MUCHO MEJOR!

Gracias a ese trabajo, fue cuando entendí que trabajar desde mi casa no era tiempo perdido. Dedicarse al freelanceo es un proyecto de vida, no una ocupación mientras se encuentra un empleo. Ser un trabajador independiente tiene sus partes difíciles, pero también sus grandes retribuciones. Es claro que no a todos les va a gustar subirse a la montaña rusa del autoempleo pero vale la pena sí sabes vender tu trabajo.

Lo que me ayudó a desarrollarme en este ámbito, fue entender los siguientes puntos:

1. SER MUY MUY ORGANIZADO

Organizado con el tiempo: No esperes hasta el último momento para comenzar a trabajar en el proyecto. Priorizar las tareas es la MAYOR cualidad que puedas tener.

Organizado con tus finanzas: Como freelance debes saber cuánto te cuesta trabajar por tu cuenta, conocer el precio de tu trabajo y obtener una ganancia que pueda cubrir tus necesidades básicas y así tener una vida financieramente sana. Ten en cuenta que organizar tu dinero es importante y cumplir con las obligaciones fiscales pagando impuestos cada mes también.

Organizado con tu vida personal: Piensa lo siguiente “Trabajo para vivir, no vivo para trabajar”. Ser freelance es saber dedicar el tiempo necesario a cada actividad que tengas. ¿Vas a trabajar? Organiza un horario flexible para poder hacerlo. ¿Vas a salir con tus amigos? Utiliza el tiempo que no perjudique a tu trabajo.

2. SER PROFESIONAL

Sí hay algo que me dejaron mis estudios en el Tec de Monterrey fue: “Ser un profesional no es hacer todo correcto, es saber encontrar soluciones al momento con las herramientas necesarias si se presenta un problema”.

Los clientes te pagan por un trabajo, pagan por un servicio que les cause soluciones más que problemas. No es momento de excusas, uno debe ASUMIR LA RESPONSABILIDAD conforme a la entrega del trabajo en el tiempo que lo necesitan.

3. SE PROACTIVO

Toma la iniciativa. Debes estar dispuesto a hacer el trabajo a tiempo sin que nadie ande detrás de ti. Toma la iniciativa y responsabilidad de tus acciones.

4. ES UN TRABAJO SOLITARIO

Olvídate de los pasteles de cumpleaños porque tal persona del trabajo cumplió 50 años. No hay cena ni fiesta por las fechas decembrinas (a no ser que sean con tú familia). No más intercambios de regalos por el 14 de Febrero o saliditas con tus compañeros de la oficina después de una ardua jornada de trabajo. Trabajar de freelance es TRABAJAR SOLO. Yo disfruto mi soledad y mi tiempo. Así que si no eres de los que soportan sin estar sin compañía, entonces trabajar de freelance será una actividad deprimente.

5. OLVIDA LA PENA

No digo que necesitas invitarle unas chelas a tu cliente. Me refiero a que es necesario que desarrolles tus habilidades verbales necesarias para atraer un prospecto y convertirlo en cliente. De nada te sirve tener un super portafolio de trabajo, si no sabes proponer una idea o proponer un punto de vista. Debes saber VENDER TU TRABAJO.