MESA PARA UNO

Nunca he sido una persona solitaria, pero conforme fui creciendo encontré cosas que me gustaba hacer sola, como estar sentada en un parque o estar en la biblioteca de mi universidad, pero nunca fui del tipo de personas valientes capaz de llegar a un restaurante y pedir mesa para uno

Las primeras veces que viví sola me la pasé haciendo un sin fin de actividades. Prendía la tele o música para no tener que escuchar ni siquiera mis propias pisadas y aproveché el tiempo para estar con todo mundo menos conmigo. La simple idea de la soledad me rompía en llanto… Pero sabía que esto iba a pasar y ahora no tenía otra opción más que afrontarlo.

Al principio pedía comida para llevar y por nada del mundo me pasó por la cabeza sentarme en un lugar a comer sola. Pero con el tiempo encontré mi propia voz en el silencio del departamento y me volví una persona independiente.

Después de lograr sentirme bien cuando no hay nadie, sabía que había llegado el momento de enfrentar esa absurda inseguridad de estar solita en un lugar público. La primera vez que llegué a un restaurante fingí la llamada de alguien que me canceló, por alguna extraña razón tuve la necesidad de explicarle al mesero que no es que estuviera “sola” simplemente “mi amiga” no podía llegar. La segunda vez me puse mis audífonos y no dejé de ver mi celular. La tercera vez estuve hablando por teléfono todo el tiempo. La cuarta me senté en la mesa de la esquina para que nadie me viera mientras hojeaba una revista. Pero la quinta vez me sentí con la suficiente seguridad para llegar a un lugar y sentarme en una mesa: sin audífonos, sin celular y sin libro. Pedí la comida para mi solita y me dediqué a disfrutar ese momento conmigo misma y nadie más.

A veces las ideas que tenemos son más terroríficas que la realidad a la que nos enfrentamos, ese SILENCIO que muchos de nosotros evitamos es justamente lo que tenemos que afrontar. Y ¿Qué pasa por nuestra cabeza cuando nos sentimos expuestos? ¿pesa más lo que los demás piensan de nosotros? ¿o lo qué pensamos que los demás piensan? o simplemente ¿lo qué nosotros pensamos de nosotros mismos?

Estar sola me ha hecho valorar estar acompañada, y estando acompañada me doy cuenta de lo importante que es saber estar solita. Si bien somos seres sociales adentrarnos en el universo de nuestra propia mente es ser conscientes de las infinitas posibilidades de lo que podemos ser y sólo ahí, en ese lugar donde nuestra cabeza y corazón se encuentran somos capaces de escuchar nuestra propia respiración.

Firma_melsevi_2

Anuncios

22 comentarios en “MESA PARA UNO”

  1. Ohh a mi me encanta ir al cine sola, también acompañada, pero no me da rollo ir sola y embutirme en la película sin hablar con nadie. Sobre todo si la sala está medio vacía y siento que la función es sólo para mi.
    Me gusta comer sola también, pero no en todo tipo de lugares, si es algo al paso no tengo problema, pero ya pedir, en una mesa sola, me da lata. Aunque también lo he hecho pero comiendo shawarmas o sushi, nada muy elaborado.
    Y cuando me quedo sola en casa lo disfruto mil, cuando es un día eso sí, ya si son muchos me empiezo a aburrir y necesito contacto humano.

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Yo también disfruto estar sola en mi casa! De hecho me divierto tanto a mi manera que me pone feliz que nadie me esté diciendo qué hacer. Me pongo a ver películas, leo, escucho música y hasta me pongo a bailar frente a mi espejo 🙂

      Me gusta

  2. Me gustó mucho lo que escribiste, me encanta estar sola cierta parte de la semana pero yo muchas veces pasé de comprar y llevarme las cosas a la casa a la comodidad de llegar y servirme ahí mismo, hasta que un día dije ¡Ya basta! a nadie le debe importar por que estoy ahí sola, la primera vez comí un hot dog! sentada en estos pisos para uno de la barra, sin querer llegue a conversar con una señora, luego me senté frente a un local de la universidad y me pidieron que compartiera la mesa y no tuve problema en aceptar, las dos veces estaba sin teléfono ni revistas ni nada, se puede sacar una experiencia grata igual.

    Le gusta a 1 persona

  3. Admirable! Que bien sabes expresarte y creo que muchos hemos pasado la misma situación, al menos yo nunca hice un autoexamen de la situación para ver en que tenía que trabajar para lidiar con el tema de la soledad. Hoy lo he aprendido muy bien, y tu reflexión me llega y puedo comprender por lo que pasaste.
    Gracias por compartir, un saludo cordial

    Le gusta a 1 persona

  4. Adorable, yo aproveche unas vacaciones sola que me di, y me fui a tomar un café sola… Luego a almorzar y ya hasta me fui anun bar por una caipirinha! Jajjajaja
    Ya de vuelta en Chile pensé en hacer lo mismo y si bien estar sola en un café no ha sido dificil, el café invita a pensar, a mirar… A solo estar, aun no llego a comer comer en un restaurant! Pero aprender a hacer estas cosas sola es un gran avance, me da un poco de miedo acostumbrarme a la soledad tanto que no quiera invitar a alguien a acompañarme, o alejarlos… Pero si, son esos miedos locos y exagerados antes de dar el primer paso!

    Adore esta entrada que me recordo mis primeras aventuras intentando ir sola a comer

    Le gusta a 1 persona

    1. Cuando vayas a comer sola a un restaurant te darás cuenta de lo bueno que es. Al principio me fue muy difícil, pero deje aun lado la pena y comí todo lo que quise jajaja recuerdo que los meseros se me quedaban viendo con cara de “Por eso viene sola, come mucho” jajaja
      ¡Saludos!

      Me gusta

  5. Yo llevo desde el año 2006 yendo sólo al cine. Qué sensación, me encanta. Si voy con gente, genial, pero ir solo es una sensación de comodidad y realización que me gusta mucho sentir. Yo tuve que aprender a estar solo, a divertirme solo, pues pasé por una etapa de soledad que se me hizo dura. Pero aprendí a no necesitar de nada ni nadie para estar a gusto conmigo mismo.

    Me gusta

  6. Yo no tenía ningún problema con estar sola, era mucho más independiente. Comer sola no me molesta pero ahora ir al cine sola si me da como cosita y eso q antes iba todos los miércoles solita. Desde q vivo con mi pareja se me hace más difícil porque me gustaría compartirlo con el

    Me gusta

  7. Muy bueno!! Me recuerda a una entrada que publiqué titulada SHHHH…
    Siempre me he preguntado porqué será que desde pequeños nos enseñan la importancia de escuchar a los demás, pero nunca nos hablan de lo necesario y trascendental que es poder escucharse a uno mismo…. Muy buena entrada 😉

    Me gusta

¿Te gustó lo que escribí? Comenta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s